Infidelidad financiera: cuando lo que se oculta a la pareja es el dinero, ¿se vive como un engaño?

Para La Nación

6 de Agosto del 2022

Según un estudio del Journal of Consumer Research, más del 40 % de las personas en una relación estable admitieron que no son honestas con el manejo de sus finanzas; al parecer, las implicancias de esta “traición” no serían solo económicas

Más difícil de advertir que la existencia de un tercero, la infidelidad financiera aparece en tiempos de incertidumbre económica como una de las mayores preocupaciones de las parejas. Más del 40 por ciento admitieron que no son honestas sobre el manejo de la economía, según un estudio publicado en el Journal of Consumer Research, una publicación económica estadounidense. La misma investigación afirma que el 58 por ciento de las personas casadas admitió ocultar o mentir sobre ahorros, el 40 reconoció haberse endeudado en secreto, el 33 dijo que había dado dinero a otras personas sin informarlo a su pareja y el 20 por ciento confesó hacer apuestas a escondidas.

El término “infidelidad financiera” surgió con el uso de hashtags y etiquetas en las redes sociales, pero ya se empieza a estudiar como un concepto de implicaciones económicas y también psicológicas

En Argentina, mientras tanto, contamos con resonados escándalos mediáticos que ilustran la tensión a la que se ven sometidas las parejas cuando lo que las mantiene unidas no es tan solo el amor. La comentadísima infidelidad de Mauro Icardi a Wanda Nara con la China Suárez, que por estos días vuelve a ocupar las conversaciones mediáticas, expuso la estrecha relación entre matrimonio y dinero. ¿Fue el amor o los contratos millonarios que comparten lo que los mantuvo unidos después de la traición?

En este sentido, una de las voces expertas más escuchada de las pantallas es la de la doctora Ana Rosenfeld, abogada de celebrities. Desde hace tiempo, Rosenfeld viene expresando que la infidelidad más temida ya no es la de cama, sino la financiera. “Cuando se reformó el Código Civil, el 1 de agosto de 2015, se eliminó el artículo que incluía a la infidelidad como causal de divorcio. Muchos pensaron entonces que los trámites de divorcio se iban a simplificar, pero no fue así. Lo que no se tuvo en cuenta fue que uno de los grandes conflictos en la disolución de matrimonios, especialmente cuando hay fortunas que repartir, es el dinero. Las investigaciones que yo hago son para detectar los divorcios fraudulentos, en los que la parte que ya sabía que iba a divorciarse empezó mucho tiempo antes a ocultar el dinero para no tener que repartirlo llegado el momento. Pero a la larga todo se sabe y todo se puede rastrear”, sostiene la abogada.

La falta de honestidad en el manejo del dinero dentro de una relación amorosa adquiere otros carices con las nuevas formas electrónicas de la economía. Hoy, con un solo un clic, se puede vaciar una cuenta bancaria y abrir otra en un banco en cualquier rincón del planeta

El término “infidelidad financiera” surgió con el uso de hashtags y etiquetas en las redes sociales, pero ya se empieza a estudiar como un concepto de implicaciones económicas y también psicológicas.

Aun así, lo cierto es que la falta de transparencia en cuanto al manejo del dinero en las parejas es algo que existió siempre, bajo muchas y variadas formas. El frasco secreto en el que nuestras madres o abuelas, dependientes de los ingresos del marido, escondían billetes ahorrados de los gastos hogareños, las compras de regalos extraordinarios que sus maridos realizaban de pronto, sin preguntar por algún destino más oportuno para el dinero, simplemente “porque gano la plata y con ella hago lo que quiero”.

Más allá de los estereotipos de género que están en vías de caducidad, la falta de honestidad en el manejo del dinero dentro de una relación amorosa adquiere otros carices con las nuevas formas electrónicas de la economía. Hoy, con un solo un clic, se puede vaciar una cuenta bancaria y abrir otra en un banco en cualquier rincón del planeta.

Como alerta Rosenfeld, el dinero puesto en el mercado financiero es más difícil de detectar porque no suele estar declarado y por eso puede ocultarse. Así, las nuevas modalidades de engaño económico consisten en guardar dinero en el exterior, abrir cuentas en paraísos fiscales, poner propiedades o empresas a nombre de testaferros o comprar NFTs, y criptomonedas. “Los bienes patrimoniales como las propiedades y los autos, en cambio, son más fáciles de encontrar aunque no hayan sido declarados como gananciales, pero esto no impide que también en los casos de divorcio se detecten muchas operaciones de infidelidad económica (por ejemplo, vender una propiedad antes de separarse y después negar que ese dinero existe)”, subraya la letrada.

Relaciones ¿tóxicas?

Las tres cuestiones más importantes en la relación de pareja son el amor, el sexo y el dinero, según explica el psicólogo Diego Quindimil, profesor de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Torcuato Di Tella. Las relaciones de pareja saludables se basan en el tipo de acuerdos sobre esas variables que se van construyendo a lo largo del tiempo. “Lo importante, con relación al dinero, es poder construir acuerdos que tengan suficiente flexibilidad, para vivir en un país como la Argentina, donde hay mejores momentos y peores momentos”, analiza Quindimil. “Si hay un cambio económico se tiene que renovar ese acuerdo. Es muy frecuente que cuando uno de pronto gana menos que antes, en lugar de decírselo a la pareja, trate de seguir gastando, se endeude, lo esconda, se angustie”, observa.

La pregunta, entonces, es: ¿se puede confiar en el otro si no es honesto con respecto al dinero? Para el psicólogo, todo está vinculado. “Lo que yo suelo ver es que en aquellas relaciones en las que no hay confianza, no la hay de ningún tipo. Incluso veo diferencias en las actitudes modeladas culturalmente por el género. Del lado de los hombres es muy común ver que tienen un ‘canuto’, una cuenta o varias cuentas escondidas para que llegado el caso de una separación, ese dinero no entre en el reparto económico. Por parte de las mujeres veo con frecuencia que suelen ocultar gastos que el hombre no entendería, como en estética o ropa cara”.

De acuerdo a la investigación “Amor, mentiras y dinero: infidelidad financiera en las relaciones románticas”, realizada en 2019 para el Journal of Consumer Research, el 85 por ciento de las personas que están en pareja suelen ocultar o mentir sobre gastos realizados, simplemente para evitar discusiones o críticas.

Es lo que hace Carolina (49), contadora. “Nunca le digo a mi marido cuánto le pago al dentista, porque una vez le conté lo que me cobraba y me dijo que era demasiado caro. Entonces empecé a comprar dólares, a guardarlos sin contarle nada, y así pude hacerme un tratamiento completo con los brackets y las fundas”, reconoce. Su pareja, director financiero en una gran empresa, es quien corre con todos los gastos familiares, ya que, aunque ella trabaja, gana mucho menos que él.

Si hay un cambio económico se tiene que renovar ese acuerdo. Es muy frecuente que cuando uno de pronto gana menos que antes, en lugar de decírselo a la pareja, trate de seguir gastando, se endeude, lo esconda, se angustie

En cambio, Mariela (45), escritora, gana lo mismo que el marido con quien comparten gastos, pero mantienen cuentas separadas. Como es freelance a veces tiene más trabajo y puede ahorrar, otras tiene menos y se apoya en su pareja. “Durante un tiempo trabajé para el exterior y esa plata me la pagaban en dólares. Los guardé durante tres años, pero no lo considero un engaño, era mi derecho porque era una ganancia extra. Con eso pagué la fiesta de 15 de mi hija. Nunca le conté a mi pareja que tenía esa cuenta afuera porque para él no era importante la fiesta y para nosotras sí. Si no hubiera hecho eso, la plata se hubiera licuado en los gastos cotidianos. No lo considero