ESCLAVOS EN PANDEMIA (¿y antes qué?)

Teorizando

26 de Enero del 2021

La pandemia, maldita pandemia, nos conecta con sensaciones  displacenteras: tristeza e impotencia por haber perdido lo que no deseábamos perder, el miedo y la angustia por la muerte de las certezas, el dolor por la interrupción de los proyectos, la rabia por la pérdida de ciertas libertades, etc.
En el devenir vamos aprendiendo, reflexionando, revisando, capitalizando, priorizando, eligiendo, sin duda es la mitad llena de este vaso con barbijo y alcohol en gel.
Ahora bien, tengamos en cuenta que el hecho de no poder estar viviendo como quisiéramos puede traernos la figura de la esclavitud, acompañada por las sensaciones de tedio, bronca, agotamiento, tristeza, rebeldía, negación de la realidad.
Es verdad, el Covid nos restó o anuló libertad de movimiento y elecciones, ¿Qué vamos a hacer? Tenemos que aceptarlo, putear, entristecernos, ser creativos, hablar con nuestros afectos, proyectar lo posible con una pizca de lo imposible, volver a putear, recordar, olvidar, fantasear, aceptar, y así...
Esto va a pasar, y mientras tanto hagámonos a la idea de que el mundo cambió, que nuestra vida va a ser distinta, y sobre todo, intentemos saber más claramente qué cosas de la pandemia (¡y de antes!) nos esclavizan y cuáles y quienes nos conectan con la libertad y el deseo.