Dónde pone la tristeza el ludópata?

Teorizando

14 de Enero del 2021

Hace algunos días un señor de 80 y pico de años de edad, y de la mitad de esos años como jugador de carreras de caballos, enunció hablando de la abstinencia forzada por la cuarentena: "Pobres los caballos, ¡Sabes lo tristes que deben estar!".
Resulta curioso, y hasta gracioso, escuchar el animismo y la depositación que de lo propio el ludópata pone en el afuera.
La tristeza de los caballos, la soledad de las máquinas tragamonedas, el desconcierto de los bolilleros de los bingos, las vueltas en vano que están dando las ruletas sin un croupier gritando el número...
La soledad, la tristeza, el desconcierto son sentimientos de los jugadores, sólo que quedaban ocultados bajo el disfraz de las horas y horas de juego.