LUDOPATÍA, O LO VICIOSO DE LO CIRCULAR

Juego y Ficciones

4 de Enero del 2017

Dice Juan José SAER en su novela Cicatrices: "...cuando dejé la taza vacía sobre la mesa y me entretuve un momento mirando las figuras extrañas que formaban las hojas en el fondo de la taza, ya había tomado una decisión, de modo que VOLVÍ A LA MESA DE JUEGO.
Hablan de VICIOS SOLITARIOS, y de vicios que no lo son. Todos los vicios son solitarios. TODOS LOS VICIOS necesitan de la soledad para ser ejercidos. ASALTAN EN SOLEDAD. Y al mismo tiempo, son también un PRETEXTO PARA LA SOLEDAD. No digo que un vicio sea malo. Nunca puede ser tan malo como una virtud, trabajo, castidad, obediencia, etcétera. Digo sencillamente cómo es y de qué se trata."

Los tratamientos de los adictos al juego muestran esta circularidad viciosa, de la que el sujeto se sale por un rato sólo luego de la pérdida, un impedimento absoluto. La circularidad es sin el otro, en solitario. El juego asalta en soledad y es un pre-texto (pre-simbólico, núcleo arcaico, rígido y rigidizante) para la soledad. Los tratamientos requieren del estorbo de esta circularidad, motivo que explica, por ejemplo, la necesariedad de un dispositivo familiar.