"HIJO, LO QUE VIENE FÁCIL SE VA FÁCIL"

Juego y Ficciones

12 de Diciembre del 2016

"...En el trayecto pensé que el pase inglés no era mi juego; que el caos lo regía, y que esos dados moviéndose en el interior del cubilete y corriendo después sobre el paño verde de la mesa, dependían demasiado del azar. Yo deseaba un juego en el que hubiese un mínimo de orden, un juego en que el azar estuviese ya congelado de antemano, aunque yo desconociese su ordenación. Necesitaba un pasado ya hecho.

Iba a encontrar ese pasado ya hecho en el punto y banca...

Mi ganancia llegó a los ochenta mil pesos, pero no fue tan fácil como a los dados. Tuve que trabajar mucho para ganar...

No se lo conté a mi mujer, pero sí a mi abuelo. Hijo, me dijo, lo que viene fácil se va fácil... Un tiempo después comprobé que él tenía razón. Los doscientos mil pesos que había ganado se fueron de una semana para la otra. Pero yo estaba embarcado. Iba a mi casa de madrugada, solamente para dormir. Fui abandonando mi profesión, y poco a poco también fui perdiendo la fortuna que mi abuelo había hecho en el escritorio de su almacén de ramos generales...

Dos años después ya no tenía nada, salvo la casa, y un montón de deudas. Por suerte mi mujer resultó estéril, de modo que no tuve hijos que mantener. Mi mujer tampoco aprobaba que yo jugara... No lo aprobaba en absoluto, como va a quedar demostrado."