FRAGMENTO DEL TRABAJO “ADICCIÓN A LOS VIDEOJUEGOS, ¿A QUÉ ESTAMOS JUGANDO?

Teorizando

Septiembre del 2016

Dice G. Lipovetsky “Nadie cree en el porvenir sino en vivir enseguida; desencanto y monotonía contrastan con el optimismo tecnológico y científico de la modernidad. Vivimos regidos por un vacío… Los individuos se fascinan con el encanto de las imágenes y lo artificiosamente lúdico”.

Tiempos estos en que nos convocan, con notoria liviandad, a creer en slogans tales como “Nada es imposible”, “No te quedes con las ganas de nada”, “Todos somos jugadores”. Publicidades resultantes de costosísimas investigaciones de mercado que deducen, con toda la conciencia y los recursos, no sólo qué productos deben imponerse sino también con qué textos acompañarlos en su circulación.

¿Es realmente cierto que nada es imposible?, ¿qué pregnancia tiene esta frase en un ludópata, quien cree que puede triunfar sobre el azar y entonces sobre la muerte?. Amo caricaturizado que, como todo adicto que cree oponerse a los “caretas” es el mayor consumidor, esclavo obediente y sumiso.

¿Puede escucharse inocentemente el “No te quedes con las ganas de nada”?; importante es la parte de la población que necesitando adecuarse, responder a este mandato, no se satisface con nada. Todo es poco, efímero, inconsistente. La gente se queda con las ganas de nada: sujetos aburridos, dispersos, ansiosos, deprimidos, vacíos, imposibilitados de crear y de creer. Adicciones, compulsiones, bulimias, anorexias, enfermedades psicosomáticas, sujetos que no encuentran sentido a nada, dificultados también de sentir. Ganas de nada, sólo de eso hay ganas. 

“Todos somos jugadores”, pero ¿cuál es el juego?, ¿de qué la jugamos?, ¿quién juega y quién es jugado?, ¿qué es jugar en nuestro tiempo?, ¿cómo pensar los lugares de jugador y juguete cuando se piensa, por ejemplo, en los videojuegos?. Y más aún, ¿qué sucede con estos lugares cuando la persona establece un vínculo adictivo con el juego?.

En un chiste de Rudy-Paz el hijo le dice a su padre: “Papi, una pregunta… ¿yo juego con el videojuego o el videojuego juega conmigo?”.