MUNDIAL, PASIÓN Y APUESTAS DEPORTIVAS

Teorizando

12 de Diciembre del 2022

MUNDIAL, PASIÓN Y APUESTAS DEPORTIVAS

Cada partido de Argentina se transformó en una ceremonia, no recuerdo haber vivido tan apasionadamente un Mundial.
Cábalas compartidas con amigos, mensajes por whatsapp gritando los goles, las risas mientras emulamos al gran Lio y su "Qué mirás, bobo?". En esta inédita forma de disfrutar los partidos tal vez haya un coletazo de lo sufrido en pandemia, tal vez...
Y mientras transcurre el Mundial se acentúa mi horror y mi enojo frente a la vergonzosa ametralladora publicitaria para que la gente apueste.
Hace muchísimos años trabajo como psicóloga en el campo de la ludopatía, con 4 libros publicados. Atendí (y atiendo) una cantidad enorme de adictos al juego, y a sus familias. Presenté y presento en Jornadas científicas y Congresos. Y puedo asegurar que el empuje publicitario a las apuestas es aberrante.
De los muchísimos pacientes que atendí, diría que aquellos que recuerdo como los más graves, apostaban online a distintos deportes. El padecimiento subjetivo era tremendo, la cabeza no les paraba, tenían al dealer en el bolsillo (celular), o mejor habría que decirlo al revés.
Las apuestas deportivas enganchan especialmente a jóvenes que saben de deporte, con buen poder adquisitivo, universitarios o profesionales.
¿Quiénes nos cuidan? Lo pregunto sabiendo que el sujeto que se hace adicto a algo porta ciertas causas de su historia, claro. Pero el afuera contribuye, pone flechitas indicativas hacia la salud, o hacia la enfermedad.
La regulación por parte del Estado es imprescindible, el ordenamiento, la implementación de límites para cuidarnos.
El deporte, con todas sus virtudes, paulatinamente, se irá distorsionando, deformando, rebajando, vaciando, si no paramos la pelota al voraz empuje a las apuestas.