EL AMOR ¿UN DRAMA?

Teorizando

12 de Diciembre del 2022

EL AMOR ¿UN DRAMA?

Lo que Tinder une... Sí, el algoritmo me mueve a escribir. Me pregunto si se equivoca, si es un algoritmo atolondrado, ansioso, bipolar, o si es una especie de sabio oriental que lee el inconsciente. ¿Qué ves cuando me ves, algoritmo?
¿Hay Encuentro (sí, con mayúscula, siempre es con mayúscula) sin drama, sin conflicto dramático?
Drama no es tragedia, drama es acción, de ahí su orígen etimológico.
Lo trágico se articula a la fatalidad, a la conmoción, al espanto de ciertos acontecimientos de la vida.
El amor, el encuentro, puede ser atravesado por episodios trágicos, pero sobre todo está determinado por el drama, por la acción, por el juego permanente entre las dos máscaras del teatro griego: esa con la sonrisa, y la otra tristona.
La vida, el amor, un Encuentro verdadero entre dos personas citadas por un alocado algoritmo, pone las máscaras en sus manos, en sus rostros, en sus espaldas, en sus pechos, en sus pies, y les susurra "A ver qué hacés con ésto".
El drama del conflicto entre lo que se quiere y lo que se puede, el drama del conflicto entre el deseo y la necesidad (lo que conviene), el drama de llegar a des-tiempo.
El drama, ese interjuego amoroso y musical entre la comedia y la tragedia, sólo se instala, creo, en quienes se hacen amigos del Tiempo (sí, también con mayúscula) y se atreven a abrazarlo, a darle un lugar en su cama, en su mesa, en sus paseos por la ciudad. Un abrazo que, por momentos, hace unas cosquillas deliciosas, y por momentos da unos pellizquitos algo molestos.
El tiempo que, al revés de lo que nos quieren hacer creer, es nuestro aliado, nuestro espejo más leal (porque fue construído con mosaicos de nuestra vida aprendida), nos agarra la mano fuerte y nos detiene: "Pará che! Qué apuro tenés? Quién te corre? Agarrame sin miedo, que lo que es tuyo no lo vas a perder. Tranquila, sentí, pensá (no digo calculá, sino pensá, ojo...) hablá, escuchá, recordá, que es ni más ni menos que volver a pasar por el corazón. Agarrame la mano fuerte, dale, no te asustes que ésto no es una tragedia. Si el algoritmo te confronta con el Encuentro y su drama, o sea, con el hacer, no se equivocó. Sólo te está pidiendo que sigas escribiendo, o sea, viviendo.