Apuestas deportivas, una vía de entrada creciente a la ludopatía entre los jóvenes

Por Daniela Scorrani

13 de Diciembre del 2016

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Una terminal de apuestas, en la inauguración de la empresa Reta, primer local de apuestas deportivas en Navarra. (OSKAR MONTERO)

 

PAMPLONA. Las apuestas deportivas son actualmente la principal vía de entrada a la adicción al juego de los jóvenes, según la asociación de ludópatas Aralar, desde donde se mostraron preocupados ante este fenómeno. Desde que se legalizasen en Navarra en 2010, esta modalidad de juego se encuentra en continuo aumento, y es que tan solo en los primeros cinco años se multiplicaron por 27 el número de apuestas. De hecho, aunque las tragaperras han sido históricamente las que más adictos crean, auguran que en uno o dos años las apuestas deportivas les superarán.

La encuesta navarra Juventud y Salud 2013 también puso hace ya tres años el foco en esta nueva adicción entre los jóvenes y a nivel estatal, desde la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados, se incidió en la necesidad de prevención a edades tan tempranas.

La trabajadora social de la asociación, Daniela Scorrani, aseguró que cada vez son más los padres y centros escolares que acuden a ellos en búsqueda de ayuda ante la constante tónica de alumnos que dedican sus recreos y tiempo libre a apostar. Cabe recordar que, al igual que sucede otro tipo de juegos como las máquinas tragaperras, las ruletas o los bingos, esta actividad no está permitida en menores de edad. Una norma que, aseguran desde la asociación, se saltan en muchos establecimientos. Aludieron incluso a casos particulares de bares que tomaron la determinación de apagar estas máquinas durante la hora del recreo en los institutos.

Los datos de atenciones de Aralar en el pasado año reflejan que más de la mitad de los ludópatas atendidos tenían menos de 35 años. Concretamente, 16 eran menores de 25 años y 12 tenían entre 26 y 35. Scorrani apuntó hacia la normalización de esta actividad como uno de sus grandes potenciales, y es que no existe una aprensión hacia el juego como puede existir a otras actividades adictivas como el consumo excesivo de alcohol de manera continuada o de otras drogas. De hecho, las apuestas forman parte de nuestro tejido social, ya que son un método de financiación habitual en fiestas de pueblos o asociaciones, entre otros. Esto, explicaron, no implica que realizar apuestas sea sinónimo de ludopatía, la clave está en si esta actividad influye o no directamente en la vida de la persona. “Alguien puede llevar años echando una quiniela todas las semanas, pero no significa que sea ludópata -comentó La psicóloga de Aralar, Vanesa Gargallo- el problema está en que se pase el resto de la semana mirando el boleto y pensando en qué hará con el dinero si gana”.

Gargallo alertó de que esta modalidad de juego es doblemente peligrosa, ya que además de ser una actividad aceptada es especialmente adictiva. “En las máquinas tragaperras una persona tarda entre cuatro y siete años en desarrollar realmente el problema, pero tengo casos en la consulta de chavales que, en seis meses, llegan con problemas muy importantes”, aseguró la psicóloga.

Al ser personas que, en su gran mayoría, no cuentan con una vía de financiación propia, subrayan que es frecuente encontrarse con casos en los que han realizado hurtos a sus familiares. “Unos le cogen la tarjeta de crédito a sus padres, otros les han robado las joyas a su abuela y las empeñan... hemos tenido chavales que incluso han apostado la matrícula de la universidad y han estado un año sin estudiar hasta que a final del curso ha saltado todo”, relató Gargallo.

La falsa sensación de seguridad de estas apuestas es una de las claves de su éxito, apuntó la psicóloga, ya que al conocer los equipos piensan que es una inversión segura para ganar dinero fácil y rápido. Un sentimiento potenciado además por una publicidad muy agresiva, con ganancias al segundo durante los propios partidos y valiéndose de las grandes estrellas como imagen. A esto se le suma la presión social que se ejerce hacia los jóvenes ante la idea de que deben tener dinero y éxito, aseguraron ambas expertas.La psicóloga de Aralar apuntó que no existe un perfil concreto entre los ludópatas, pero sí características que se repiten con bastante frecuencia como el ser impulsivos. Es notable también, indicó, la presencia de personas que viven mal la soledad o no saben afrontar los problemas, así que acuden al juego cono método de evasión.

DÍA SIN JUEGOS DE AZAR

Mesa informativa. El 29 de octubre, día nacional sin juegos de azar, Aralar instalará una mesa informativa en la calle Mercaderes de 10.00 a 14.00 horas. Allí la asociación de ludópatatas de Navarra concienciará sobre la gravedad de la adicción al juego y las apuestas, ofrecerá ayuda a posibles afectados, familiares o amigos y dará a conocer sus diferentes programas.

Cinefórum. El 29 de octubre se proyectará la obra de teatro Ausencia, que refleja el proceso de deterioro personal y se una relación de pareja cuando uno de ellos entra en el mundo del juego. La sesión tendrá lugar a las 18.00 horas en el palacio del Condestable de Pamplona.

EN CIFRAS

283

ATENCIONES EN ARALAR. A asociación de ludópatas Aralar atendió entre enero y septiembre de este año a 283 personas.

54

MILLONES EN APUESTAS. El gasto en máquinas de apuestas ascendió en 2015 en Navarra a 54,31 millones de euros, 52,9 millones más que en 2010, cuando comenzaron a usarse.

47

ESTABLECIMIENTOS. En 2015 había en Navarra 47 establecimientos autorizados para la práctica del juego, 32 de ellos salones, 13 tiendas de apuestas y 2 bingos.